Este campus tiene como eje primordial la figura de Zan Tabak, uno de los pívots más laureados del baloncesto europeo en su historia. Pocos ‘big men’ en el mundo pueden mostrar un currículum y un palmarés como los del ‘center’ de Split, que ha militado y ganado títulos en las mejores ligas, incluida la NBA.

Miembro de peso en la mejor generación de jugadores del básket balcánico, Tabak representó al pívot por antonomasia, dominando a la perfección todos los aspectos del juego interior y alcanzando el máximo nivel al lado de auténticas estrellas. Compartir su trayectoria con leyendas como Hakeem Olajuwon, Dino Radja o el mítico Dino Meneghin, entre otros muchos, contribuyó en buena medida a forjar su gran carrera.

Precisamente esas enseñanzas son las que le han servido posteriormente, ya en su etapa como entrenador, para tener un papel clave en la formación de jugadores de la talla de Felipe Reyes, Marcus Slaughter, Salah Mejri, Leon Radosevic, Rasid Mahalbasic, Ondrej Balvin o el joven israelí Itay Segev. Su debut en los banquillos llegó a través del staff técnico del Real Madrid, por lo que ha seguido acostumbrado a trabajar al máximo nivel como ya hiciera en su etapa de jugador.

En los diferentes clubes, como técnico o ayudante, siempre ha trabajado específicamente con los pívots. La combinación de todos esos factores otorga un perfil difícil de encontrar entre los entrenadores. Ahora, con este campus, Zan Tabak quiere ir más allá del baloncesto profesional y compartir su experiencia con jóvenes jugadores.